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Debes asear a tu perro cuando lo veas sucio o tenga mucho olor. Te recomendamos bañar a los cachorros y perros de pequeño tamaño en una tina o pileta. Si el clima es templado, los puedes bañar al sol, en el jardín o en el patio de tu casa. Ten a mano todos los implementos para el baño antes de traer a tu mascota (jabón y/o shampoo para perros, cepillos y toallas). Si tu mascota tiene problemas de piel, debes consultar a tu veterinario quien te indicará qué tipo de shampoo o jabón debes utilizar. Los shampoo y jabones de tocador no son adecuados para el baño.
Dos lavadas son suficientes para que tu perro quede limpio. La primera enjabonada es para quitar la suciedad superficial y la segunda es para quitar la suciedad más profunda.
No debes dejar pasar más de 15 días entre baño y baño pero tampoco lo puedes hacer cada rato porque el baño muy frecuente reseca la piel y el pelo de tu mascota.
Después de bañar a tu perro, deja que se sacuda por unos minutos y luego elimina el exceso de agua con una toalla hasta que absorba la mayor parte de agua del pelo, después continúa el secado con una secadora que esté separada por lo menos 30 cm. del cuerpo de tu mascota y al mismo tiempo cepíllala para lograr un secado parejo por todo el cuerpo.
Nunca dejes a tu perro que se seque solo a corrientes frías o en días fríos y mantenlo alejado de zonas sucias hasta que no se seque completamente. |