El sol y la luna

En el comienzo de todos los tiempos, los hombres vivían felices y en paz. Nadie peleaba y en cambio todos compartían el pan y trabajan juntos para salir adelante. Dios estaba muy contento porque todo lo que él había creado era hermoso y todo funcionaba a la perfección. Así pasaron
varios años.

Sin embargo, un día Dios decidió dar un paseo por su creación. Bajó de los cielos y comenzó a caminar por entre los hermosos bosques del Paraíso. Tomó agua de los claros y limpios ríos, e incluso decidió darse un baño en una de las lagunas

Luego de caminar por varias horas y hablar con los animales, Dios llegó a un pequeño poblado. Al llegar todos los hombres, mujeres, niños y ancianos, lo recibieron con alegría y mucha devoción. Los hombres, felices por recibir a Dios en su morada, lo agasajaron con un banquete que tenía mucha comida, frutas y postres.
Luego de que todos comieron, los hombres continuaron en sus labores.