El rey estaba furioso: todas las noches un pájaro de plumas rojas como el
fuego le robaba las manzanas de oro de su jardín. El rey acabó mandando a su hijo Iván
a atrapar el pájaro de fuego.
Aquella noche, Iván no consiguió atraparlo y lo siguió. Mientras lo
perseguí se encontró con un lobo gris que estaba hechizado: "!Montaˇ Yo te
llevaré".
Llegaron a un castillo. El lobo dijo entonces: "Entra
y hallarás el pájaro de fuego; cógelo pero deja allí la jaula".
Pero Iván cogió también la jaula e inmediatamente acudieron los
guardias del rey Dolmat.
"żQuién eres y cómo te atreves a robar el pájaro de fuego?".
Iván se lo contó todo y el rey le dijo: "Te daré el pájaro si me
traes a la princesa Elena La Bella".
Iván y el lobo llegaron al castillo donde estaba prisionera la princesa y
la liberaron. Elena era tan bella que a Iván le destrozaba el corazón tener que
llevársela a Dolmat. El lobo dijo:
"Princesa, escóndete en el bosque mientras Iván y yo
volvemos".
El lobo dio varias vueltas por el suelo y por arte de magia se transformó
en una joven idéntica a la princesa. Al ver regresar a Iván con la princesa, Dolmat se
puso muy contento: "Muy bien, dame a la princesa y llévate el pájaro de
fuego".
En cuanto Iván tomó la jaula con el pájaro, la princesa volvió a
convertirse en lobo y juntos huyeron al bosque donde estaba esperándolos Elena.
Montados sobre el lomo del lobo, Iván y Elena llegaron al castillo del
rey. Al llegar, el lobo dijo: "Adiós Iván, Mi misión ah terminado. Ahora eres tu
quien debe encontrar tu felicidad".
Pero no fue difícil encontrarla: los dos enamorados se casaron, el rey
tuvo el pájaro de fuego, y el manzano siguió dando manzanas de oro.
CUENTO RUSO