"Venid mis michitos Mirrín y Mirrón, id volando al cuarto de
mamá Fogón por ocho escudillas y cuatro bandejas que no estén rajadas, ni rotas ni
viejas.
"Venid mis michitos Mirrón y Mirrín, traed la canasta y el
dindirindín, ¡y zape, al mercado! que faltan lechugas y nabos y coles y arroz y tortuga.
"Decid a mi amita que tengo visita, que no venga a verme, no sea
que se enferme que mañana mismo devuelvo sus platos, que agradezco mucho y están muy
baratos.
"¡Cuidado, patitas, si el suelo me embarran ¡Que quiten el
polvo, que frieguen, que barran ¡Las flores, la mesa, la sopa!... ¡Tilín! ya llega la
gente. ¡Jesús, qué trajín!".
Llegaron en coche ya entrada la noche señores y damas, con muchas
zalemas, en grande uniforme, de cola y de guante, con cuellos muy tiesos y frac elegante.
Al cerrar la puerta Mirriña la tuerta en una cabriola se mordió la
cola, mas olió el tocino y dijo "¡Miaao! ¡este es un banquete de pipiripao!"